Hablamos
con Francisco “PANCHO” Muñoz. Jugador de la Primera
división de básquetbol de Imperio Juniors. Aquí
sus respuestas y reflexiones.
Francisco, de tanto verte
se me hace que debés ser muy viejo.-
Vos sos viejo!, yo recién llegué a los 22 años.
Ocurre, es cierto que desde los 12 estoy en Imperio Juniors.
¿Tu primer club,
cuál fue?
Club Ferro Carril Oeste
¿Tu puesto actual?
Ayuda base/alero
¿ Logros obtenidos?
Los Juegos de la Ciudad de Buenos Aires, 2001. Campeón
en juveniles, Ascenso a Primera A 2002 y Campeón sub. 22 2002.
Y los que están por venir….
¿Un partido en el recuerdo?
Luego de mas de 10 años jugando hay varios en el recuerdo,
imposible olvidarse del partido con Castelar, el año pasado y
el de Racing en Avellaneda, pero el que mas recuerdo fue en el año
2000, en juveniles contra Arquitectura de visitante, ganamos ese partido
luego de 3 suplementarios, inolvidable!!
Un torneo en el recuerdo
Ambas 24 hs que me tocó jugar, una experiencia distinta
a todas las demás.
Ocupaciones, aparte de
jugar básquetbol en Imperio Juniors?
Casi recibido de productor de radio (me queda 1 materia), trabajando
en el medio actualmente y en una librería grafica.
¿Tenés asistencia
perfecta a los entrenamientos o me parece a mí?
Jajajajaja. Sí, es cierto, pero va mucho más
allá de la asistencia perfecta. Uno busca poder crecer y sumar
experiencia en lo basquetbolístico día a día. Siempre
me sentí comprometido con el club, mis compañeros y cuerpo
técnico, además ser consistente es uno de los factores
principales para todo jugador.
Llegar a jugar en Primera
en la Federación De Capital es “haber llegado”. ¿Cómo
se hace, aparte de no patear la pelota, para llegar a Primera, Francisco?
Es un proceso largo y duro, de mucho entrenamiento y de mucha
convicción, sobre todo. Siempre se dejan cosas de lado por jugar
al básquet, que es lo que realmente amo. También depende
mucho de los entrenadores que pasaron por el club y de los compañeros
que te rodean.
¿Qué rol juega o debería jugar la familia de un
jugador para que se desarrolle lo mejor posible en lo deportivo y humano?
Es fundamental, la familia es el sostén psicológico
del jugador, sobre todo en los momentos en donde se pierde o quizás
cuando uno no tiene la posibilidad de jugar. Si bien el ganar o perder
no es todo, es muy difícil separarlo de la cuestión, y
en ese momento es importante el rol de los padres, aconsejando y sobre
todo hablando con el hijo. Sin dudas lo humano va por delante de lo
deportivo, la persona forma al jugador, y ese jugador se forma en base
a la educación de sus padres.
¿Intentaste alguna
vez, mudar de club o te tentaron a hacerlo?
Si, siempre a todo jugador se le pasa por la cabeza cambiar
de club para saber como podría llegar a actuar en otra institución.
¿Lo pensaste en
momentos duros de Imperio, por el 2000 o, luego del descenso 2004 cuando
parecía que la cuesta empinada no se revertiría y podrían
llegar a la C sin escalas?
En el 2000 se reafirmaron más mis convicciones de que
había que seguir en el club y volver a empezar de cero, ya que
en ese momento se vio reflejada toda la fuerza y las ganas que tenían
los socios de mantener en vida a imperio.
En el 2004, pensé cambiarme de club, sobre todo porque hubo varios
cortes de jugadores y sabia que se iban a traer varios mas, mucha cabida
no iba a tener, lo único que hizo quedarme fue mi condición
de sub. 22 y saber que iba a disfrutar otro año con mis compañeros.
¿Cuál es
el momento exacto para dar el salto a otro club?
Depende del jugador, algunos maduran mas rápido que
otros, no hay teoría sobre eso a mi entender.
Respecto a los planteles
de jugadores ¿Lo del grupo es cierto o es “grupo?. O sea
incide, a la larga, la unidad el respeto y la solidaridad que pueda
darse dentro de una cancha entre compañeros?
Sin dudas que incide, lo que acabas de enumerar son reglas
fundamentales a la hora de formar un grupo, lo difícil es llevar
a cabo esas reglas, en este caso, en un grupo donde hay 12 o 15 personalidades
distintas, se hace muy difícil, el desafío esta en encontrar
un equilibrio entre todos y utilizarlo para salir adelante.
¿Está bien
que chicos muy chicos prefieran hacer 30, aunque el equipo hay perdido.
¿Hay algunos, más grandes que piensan igual?
Cuando hay un campeón todos recuerdan a ese equipo y
no al que hizo 30 y estaba en el equipo que perdió.
No esta bien que un chico piense eso, aunque muchas veces es inevitable,
eso forma parte de la formación del jugador a lo largo de las
divisiones inferiores.
Claro que hay más grandes que también piensan así,
particularmente me parece un pensamiento mediocre y egoísta,
por algo es un deporte en donde necesitas 5 adentro de la cancha para
ganar.
¿Por qué
creés que existen casos como el de Nocedal que no desesperaron
por ir a un club de liga, independientemente que pueda haber un tema
económico de por medio, que desde ya desconocemos?. Nocedal,
por estos días, está jugando en su club, concurriendo
a su escuela de siempre y aguardando, sereno, el momento de su partida
a Europa. Repito, no hablo del tema económico. Quiero decir,
¿por qué, pensás vos que siempre mantuvo o lo hicieron
mantener un perfil bajo? ¿Es una forma de proteger al jugador?
De no ser así ¿cómo se protege al jugador que la
naturaleza dotó con enorme generosidad, para no convertirlo en
una mercadería?
Evidentemente Nocedal tiene un gran amor hacia su club y se
lo retribuye quedándose en el. Además parece estar rodeado
de gente que lo aconseja sin interés monetario alguno y no se
deja guiar por los comentarios que se hacen en el medio.
En este aspecto sus padres, entrenadores y compañeros forman
un grupo ideal para ese chico que respeta su decisión de quedarse.
Yo creo que la base para proteger a un jugador es una buena educación,
principios y respeto hacia los demás.
Te ayuda la cara de “yo
no fui”, pero dicen que dicen que hablás mucho a los contrarios
y no sos muy limpito para jugar. ¿Son calumniosas e infamantes
opiniones o…?
Jajajaja, lo de hablar formar parte del juego y uno a lo largo
de su carrera va aprendiendo a utilizar ese recurso en algunos momento
del juego, el problema aparece cuando entra en juego una tercera persona,
en este caso, el juez, hay que cuidarse de lo que se le dice porque
se puede llegar a perjudicar al equipo, cosas que muchas veces sucede.
No me considero un jugador sucio ni mal intencionado, pero a veces,
como a todo jugador, se me puede escapar un manito.
Una anécdota de
inferiores, una de sub. 22 y primera. O una sola
Todos los viajes hechos en inferiores son anécdotas
muy lindas y que las tengo muy presente en el día a día.
Recuerdo a fines del 2001 cuando en juveniles quedamos afuera de la
final de los playoff, Carlitos Denegri se acercó y me dijo "no
te preocupes que el año que viene en sub. 22 salimos campeones",
así fue.
Creo que todo el año pasado fue anecdótico para mi, el
hecho de armar un equipo con gente del club, que pocos hayan creído
que podíamos llegar hasta donde llegamos, me llena de satisfacción.
Una reflexión respecto
al abrupto final de los torneos 2005.
Varios conocen mi opinión, simplemente decir que se
dejó de lado a las principales figuras de este deporte que son
los jugadores, por intereses de dos instituciones que no lograron ponerse
de acuerdo.
Como se siente el “equipo” respecto al respaldo que reciben
o debiesen recibir de parte de la Institución?
Si bien todavía el equipo no esta conformado, hay un
grupo que está entrenando desde febrero. Particularmente el hecho
de siempre ver o hablar con alguna persona allegada a la dirigencia
me da la pauta de que se está presente. La dirigencia le debe
hacer saber a los jugadores de que ellos están, y en el club,
suele ser así, aunque se puede mejorar esta relación jugador-dirigente.
Como se prepara la primera
división para 2006.
Entrenando a full, con una muy buena preparación física
y esperando con ansias el inicio del torneo que nos tiene a todos muy
expectantes.
El retiro está
lejano. Ahora bien. ¿ Por qué tantos que jugaron bien
al básquetbol, cuando dejan la competencia federada, se olvidan
totalmente del deporte y se apartan de todo lo que se refiere al juego?.
Por la sobrecarga natural que un jugador tiene a lo largo de
su vida basquetbolísitica. Al dejarse de lado muchas cosas, cuando
uno se retira busca hacer todas esas cosas que no pudo hacer antes.
¿Como ves a la
selección argentina en vistas al mundial que se viene?.
Mas que bien, consolidada a nivel internacional más
que nunca. A Ginóbili se le suma Nocioni que la está rompiendo
en la NBA, como jugador consagrado que ya es, mas Oberto y Delfino,
y con la base de las olimpiadas, creo que van a andar muy bien, Argentina
es firme candidata.
¿Qué podés
aportar como mensaje a los que vienen detrás de Ustedes a partir
de la experiencia exitosa tuya y de tus compañeros en cada división
que jugaste?
Que nadie les va a regalar nada, que no se dejen guiar por
los comentarios fuera del rectángulo de juego, que escuchen a
sus padres y que el compromiso lleva a hacer un gran sacrificio. Y fundamentalmente
que entrenen.
Un amigo que te dio el
básquet.
Hay varios, Flavio Fernández, Nico Buzzalino, Pablo
Vasallo.
Un amigo que te dio el
club.
Los antes comentados.
Un jugador de Imperio?
Fernando Carral, un referente para el grupo y un excelente
jugador.
Hoy, muchos, te sentimos
a vos como a tantos que vimos nacer aquí dentro, parte inescindible
del club. Son una porción del patrimonio afectivo de Imperio
Juniors.
¿Siente el jugador al club y a la camiseta, un poco aunque sea,
de esa forma?
Sin dudas, uno se crío con esta camiseta, afrontó
etapas de la vida con el club en la sangre y la hora de jugar necesita
expresar toda esa pasión que siente por este club.
Sos tan joven que el mini aún lo tenés fresco. ¿Qué
les podés decir, entonces, como mini veterano a los jugadores,
padres y entrenadores del minibásquet, en general?
Que lo mas importante del mini son los jugadores y no lo que
esta afuera, sin querer desmerecer a padres, dirigentes y entrenadores.
De todos los entrenadores
que tuviste, ¿cuántos, sin dar nombres, si preferís,
ayudaron más a tu formación en lo basquetbolístico
y si incidieron, en lo personal?
Martín Carreras en Ferro fue mi primer entrenador y
el que me enseño muchísimas cosas, Daniel Piputto fue
otro de los técnicos que me llenaron no solo basquetbolisticamente
hablando. Luis Balvoa fue el que me insertó a las categorías
superiores.
Y, listo.
Gracias, Francisco “Pancho” Muñoz. Uno de los entrañables
jóvenes que, tan bien, nos representan cada día de entrenamiento
y cada juego en que se calzan la camiseta de Imperio Juniors.
Por Enrique Toscano
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