COMO EL AVE FÉNIX
“Imperio es una parte importantísima
de mi vida, me dio la posibilidad de jugar y representar al club en
básquet, hacerme de amigos, conocer a Señores dirigentes
–así con mayúsculas- que te enseñan y te
forjan como persona, y que a nivel familiar, fue una contención
y una gran mano espiritual ante un momento difícil como lo
fue la enfermedad de mi padre. Y además cumple una gran función
social, siendo un club con espíritu de barrio, pero que ya
es un grande de Villa Santa Rita”
señaló emocionado Daniel Bloise, vitalicio 259,
con 53 años de socio.
“Imperio es un pedazo fundamental de mi vida, conocí
a mi señora, jugué al básquet mucho tiempo, mis
hijos se criaron y representaron al club y actualmente esto se perpetúa
en mi hijo Federico, que es entrenador de básquet en las inferiores.
Además fui dos veces presidente e integré varias comisiones
directivas, como la actual. Lo fundamental, es que pese al paso del
tiempo, se mantiene la familia dentro del club”
aseguró el doctor Eduardo Belcastro, vitalicio número
138.
“Es mi segundo hogar, la segunda escuela, un lugar de distracción
para estar con amigos. Pero además cumple una gran función
social realizando contención para los chicos, alejándolos
de la calle y las drogas, ya que realizan una vida sana, practicando
diferentes deportes; y para los adultos es un lugar de reunión
para tomar un café, practicar actividades físicas, juegos
de salón, tanto para hombres como para mujeres”
dijo el doctor Roberto Rosa, actual directivo y socio vitalicio
número 131.
A Imperio vengo desde que nací, porque mi papá jugaba
en la primera del club, y desde los 4 años pico la pelota en
este histórico piso de parquet, lugar en donde ahora tengo
el honor de integrar el plantel de primera, además de ser entrenador
de los chicos de escuelita y de inferiores. Además, Imperio
siempre fue una familia, que cumple una gran función, más
hoy en día, al lograr que el niño y adolescente no estén
en la calle, y que vengan a practicar la disciplina que les gusta,
para realizar un vida sana”
afirmó el socio número 3042, Bruno Buzzalino.
A Imperio lo conocí de casualidad, me mudé al barrio
en 1981, y en un partido de pelota al cesto –actual cestobol-
contra Racing, me informé donde quedaba, y desde ese momento
siento una pasión por esta institución, pasando a ser
mi segundo hogar, fue el lugar donde mis hijas jugaron pelota al cesto
–deporte donde Imperio tuvo grandes jugadoras, pero que hoy
no se practica- durante casi 15 años, y hoy tengo el privilegio
que mi nieta viene a gimnasia aeróbica, natación y a
la colonia de verano. Y estoy orgullosa de los adolescentes y jóvenes
del club”
relató Rosa de Caldirola, socia activa número
3003.
Hablar del Club Social Deportivo y Biblioteca Popular Imperio
Juniors es referirse, ni más ni menos, que a esto,
miles de historias de hombres y mujeres, de diferentes edades, pero
que coinciden en un sentimiento de amor hacia la institución,
a la que le dedican tiempo y esfuerzo para que siga creciendo.
Imperio es una institución que tiene 71 años de vida,
que actualmente cuentas con más de 1100 socios, en donde se
practican más de 14 actividades deportivas y recreativas, compitiendo
en básquet en Primera División, con un plantel integrado
casi en su totalidad por jugadores de sus divisiones inferiores. Pero
que el excelente presente que hoy goza, tuvo un punto de inflexión
en el año 2000, cuando el panorama era gris, ya que la Comisión
Directiva junto con un grupo de abogados realizó una serie
de malos manejos que casi llevan a la desaparición al club,
que en ese momento tenía menos de 300 asociados.
Pero como el Ave Fénix, en el año 2000 una Comisión
Normalizadora integrada por 6 luchadores: Anibal Buzzalino,
Eduardo Belcastro, Roberto Rosa, Luis Piantanida, Enrique Toscano
y Roberto Regúnega realizaron la segunda fundación.
Restándole tiempo a sus familias, trabajos y amigos, permitieron
que el club salga adelante, afrontaron varios juicios y reclamos judiciales,
de los cuales los dos más graves fueron realizados por dos
ex empleados, que olvidándose de todo lo que el club les brindó
durante mucho tiempo, trataron de obtener un beneficio económico,
sin importarles la posibilidad de que el club desaparezca. Pero con
el esfuerzo de muchos en la tierra y la fuerza desde arriba de Bustillo,
Rótoli, Toscano, Buzzalino, Gálvez, Monticello, Barbate,
Iglesias, entre otros, y desde la nube más blanca
por la pureza de Marcelito, Luquitas y los hermanitos Macrini,
se superaron todas las adversidades para tener esta hermosa realidad.
Con un Club de pie y vivo, que realizó una fiesta del deporte
brillante, con una Kermesse al mejor estilo de las grandes fiestas
populares barriales de la década del ’50 –y que
los chicos de hoy no conocieron-, y con dignos representantes en variadas
disciplinas, no sólo es básquet, sino también
natación, waterpolo, gimnasia aeróbica, deportiva, entre
otras.
Que decir de Imperio, si es como el Ave Fénix, hoy está
de pie, creciendo cada día más, preparando la tercera
edición de una Kermesse que promete ser inigualable.
Pasen y vean señores y señoras, Imperio está
en General César Díaz 3047, esperando que usted, su
nieto, nieta, hijo o hija, vengan al club a practicar su deporte preferido.
Lo esperamos, Imperio le da la garantía que no se va
a arrepentir.
Dr. Adrián Rosa